Muchos subestiman el verdadero valor de la comunicación corporativa desde una institución o empresa.

Creen que cualquiera podría desempeñar las funciones de un especialista en comunicación y se desaprovecha la oportunidad de diseñar e implementar una estrategia sólida en comunicación.

Muchas organizaciones no han entendido el papel que juega esta profesión en la construcción y fortalecimiento del valor intangible, y su diagnóstico final es una crónica de una muerte anunciada cuando se busca establecer un intercambio con sus públicos de interés y posicionarse en el mercado.

De acuerdo con Luis A. Martínez y Magali Y. de la Fuente, autores del libro «Los cien errores en la comunicación de las organizaciones», este oficio:

“Implica diagnosticar qué piensa la gente sobre la organización para la que trabajamos, qué queremos reforzar o cambiar de sus percepciones, qué camino vamos a seguir para hacerlo, qué actividades específicas desarrollaremos y cuál es el mejor momento para ponerlas en marcha”.

¿De dónde surgió?

El origen de la comunicación corporativa se encuentra en las Relaciones Públicas, que consiste en el cuidado de los vínculos con los medios de comunicación y las personas relevantes para la organización.

De ahí surgió la comunicación corporativa añadiendo otras vertientes como la comunicación interna, la comunicación externa o marca, entre otras.

Hoy más que nunca, en la Era de Cambio o en el Cambio de Era, es más necesario aún gestionar la comunicación.

Con el desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación, los usuarios consumen y producen contenidos (prosumidores), por lo que el reto para un especialista en comunicación es enorme y requiere de creatividad e ideas innovadoras.

¿Cuáles son las funciones principales del responsable de la comunicación corporativa?

  • Diseñar e implementar de estrategias de comunicación alineado con la filosofía institucional.
  • Asesorar a la dirección general en los objetivos de comunicación de la organización y en su estrategia.
  • Garantizar la coherencia, consistencia y relevancia de toda la comunicación de la organización y de sus diferentes manifestaciones.
  • Gestionar la identidad corporativa, la imagen de la organización y la arquitectura de marcas.
  • Fijar las pautas y políticas de comunicación  de la organización a nivel interno y externo.
  • Dirigir e implementar las comunicaciones en el ámbito institucional y corporativo en los diferentes medios y soportes.