No me gusta perder mi tiempo viendo cualquier cosa frente a una pantalla, lo poco o mucho que veo quiero que sea bueno. Tampoco soy una cinéfila o crítica del séptimo arte, pero me encantó el contenido de la película El Fundador.

Cuando terminé de verla me preguntaba, ¿el fin justifica los medios? ¿Quizás tener éxito cueste lo que cueste, es también ser exitoso? No me quiero desviar de lo que quiero contarte, es otro tema que luego podemos analizar.

De lo que sí quiero hablarte es de lo que aprendí. Esta película es un recurso genial si quieres ser o eres un emprendedor, dueño de negocios o aspiras a seguir creciendo en lo que sea. ¿Sabes por qué? El Fundador es una joya en estrategias para impulsar el crecimiento de tu negocio y ganar más.

Con base en la historia de McDonalds, se recrea un método para tener éxito. OJO: no estoy diciendo que si lo haces  tal cual lograrás lo mismo que él, pero la historia de Ray Kroc no deja de ser estupenda e inspiradora.

Te recomiendo leer la sinopsis antes de entrar en materia para comentarte las tres lecciones que aprendí con la película El Fundador. Puede que algunas de sus tácticas te sirvan para escribir tu propia receta de cómo crecer en tu negocio.

Hablemos primero de qué trata…The Founder

El Fundador cuenta la verdadera historia de cómo Ray Kroc conoció en 1950 a los hermanos Mac y Dick McDonald, quienes llevaban una hamburguesería en San Bernardino, al sur de California.

Impresionado por la velocidad de su sistema de cocina, que en vez de durar 30 minutos, en apenas 30 segundos entregaba la orden, Kroc visualizó el potencial de la franquicia y hábilmente se fue posicionando para crear el conocido y multimillonario imperio de comida rápida, McDonald.

¿Cuáles son las lecciones para crecer en tu negocio sacadas de la película El Fundador?

“Nada es más común que hombres talentosos que no tienen éxito y tampoco la genialidad pues sin reconocer es un cliché.

Ni la educación porque el mundo está hecho de tontos educados. La perseverancia y la determinación son poderosas”.

LECCIÓN UNO: Enfocar tu oferta en lo que tiene más salida en tu negocio

Es una idea que podríamos vincular con la especialización de tu oferta. McDonalds pudo haber vendido otros productos en sus inicios, pero enfocó su oferta en las hamburguesas y papas fritas.

Crea productos o servicios que  respondan a los problemas específicos de tus clientes. Mientras más te especializas en lo que ofreces, orientado a un nicho de mercado, podrás destacarte mejor para generar más ingresos.

LECCIÓN DOS: Tú no lo sabes o manejas todo, déjate asesorar

La clave en el crecimiento económico de McDonalds, no se dio cuando Ray Kroc inició el sistema de franquicia.

El contrato con los hermanos Mac y Dick McDonald no era tan lucrativo. Kroc apenas recibiría el 1,9% de las ventas de cada franquicia que se abriera en Estados Unidos.

El hito del nuevo modelo para expandir este negocio de comida rápida, y sobre todo, generar más recursos a su franquiciador, comenzó luego de un encuentro con Harry Sonnerbone, un genio de las finanzas que le contó cómo podía realmente hacer negocio con este proyecto.

Si adquiría bienes raíces, es decir los solares donde posteriormente se construirían los nuevos restaurantes, podría vender no solo el modelo de negocio sino alquilar también el espacio.

De una necesidad, limitación y/o problema puede surgir una nueva oportunidad de negocio.

Date la oportunidad de acercarte a personas especializadas, con amplia experiencia y dejarte asesorar, sobre todo en las áreas que no manejas para expandir tus horizontes.

Una mirada ajena hacia lo interno te facilita una nueva perspectiva y una reorientación.

LECCIÓN TRES: Cambia el sistema y la cultura

En los años 50 los restaurantes tardaban unos 30 minutos en llevar tu pedido a la mesa o al vehículo.

Por lo que el cambio de media hora a 30 segundos y dirigirte a la ventanilla por tu comida, tuvo una amplia resistencia.

Muchos cambios e inventos generan rechazo. Dímelo a mí, que cuando se comenzó a utilizar los teléfonos inteligentes estaba renuente a usar ese equipo, y ahora no me desprendo ni un minuto de mi móvil.

Puse mi resistencia, pero el mercado fue persistente, perseverante y paciente hasta que “caí en sus garras”.

Así mismo tenemos que ser para lograr nuestros objetivos, aunque ello signifique un cambio de hábito en nuestro público meta.

Ray Kroc creó su imperio de comida rápida con 52 años. Así que si no has alcanzado el éxito que quieres, quizás te falten unos añitos más.